El boom de la agricultura vertical

La empresa española, Achipámpanos, nació hace tres años en Madrid, de la mano de dos primas, Inés Sagrario y Ana Sáez García.

La empresa española, Achipámpanos (foto), nació hace tres años en Madrid, de la mano de Inés Sagrario y Ana Sáez García.

Las ciudades urbanas cada vez aumentan más el número de habitantes. Ante el aumento de consumidores, la oferta de productos también incrementa con nuevos modelos de negocios. Las grandes empresas empiezan a invertir en la compañías especializadas en la agricultura vertical localizadas en espacios interiores. Google Ventures o Ingka Group, la empresa matriz de Ikea, líderes que están apostando en este tipo de firmas ecológicas, ubicadas en los centros urbanos. El valor global de este mercado aumentará alrededor de 6.400 millones de dólares en Estados Unidos en 2023, frente a los 403 millones registrados hace cinco años.

Square Root, empresa especializada en la agricultura vertical, está ubicada en el barrio newyorkino, Brooklyn. El objetivo de esta startup es crear las condiciones climáticas idóneas de las plantas a través de la tecnología. La albahaca, el mejor producto proviene de las tierras italianas de Génova. Gracias al diseño personalizado de los 10 contenedores de la compañía norteamericana, se cultiva semillas genovesas con las mismas condiciones del país de la pasta. Se recrean las horas de sol, la humedad, los niveles de CO2 y el agua rica en nutrientes.

Este tipo de cultivo de interior no se ve afectado por el mal tiempo, además de que se pueden cosechar durante todo el año y están libres de pesticidas. Gracias a un último acuerdo con la sociedad líder en distribución en Estados Unidos, Gordon Food Service, la joven firma puede ampliar su negocio. Fundada hace dos años, Square Root está liderada por Tobias Peggs, experto en Inteligencia Artificial, y Kimball Musk – hermano de Elon Musk, director general de Telsa-.

El cultivo aterriza en España

La revolución de la agricultura vertical también está presente en nuestro país. La  empresa española, Achipámpanos, nació hace tres años en Madrid, de la mano de dos primas, Inés Sagrario y Ana Sáez García. Según nos cuentan sus fundadoras a esta compañía editora, ‘Ediciones y Estudios’, el secreto de la pyme, que permite conservar el sabor y los nutrientes de las hortalizas, es llevar vivo el producto al punto de consumo, tanto en bandejas o en pequeños huertos verticales que serán instalados por los clientes. Su principal mercado, los restaurantes de gama media-alta, pero con el objetivo de aumentar el mercado y llegar a los supermercados.

Actualmente, Achipámpanos solo está presente en la capital, aunque quieren expandir su negocio hacia otras ciudades españolas, así como también cruzar la frontera hasta Portugal y otras ciudades de Europa. Mamá Campo, Batavia y Mawey son clientes de la startups madrileña y también tienen instalado un huerto vertical en el Centro Cultural Conde Duque.

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