Dos mercados emergentes y con gran potencial, China y Rusia, se han colocado en el punto de mira de la expansión internacional de Mango. El país asiático, principal fabricante del grupo catalán (entre 40% y 50% de la producción), va camino de convertirse en eje prioritario de su inversión exterior. La empresa de moda y complementos, ha previsto abrir alcanzar un total de 1.000 tiendas en China, en un plazo no mayor de cinco o seis años. Con ello, multiplicaría por cinco la red actual, situada en 187 puntos de ventas.