Galeries Lafayette. Savia nueva, equipo nuevo y shopping internacional

Houze, de 39 años, es la cuarta generación de la familia fundadora de Galeries Lafayette. Nieto de la propietaria, Ginette Moulin, que heredara el negocio de su padre, Théophile Bader creador de la enseña hace 120 años, quiere dar un giro total a la empresa adaptándola a los nuevos tiempos. Como primera medida, nada más comenzar el año, cambios bruscos en los directivos. Del equipo ejecutivo, apenas quedan su padre, y hermana Guillaume, quién dirigirá a partir de ahora la comunicación de la compañóa con un enfoque en potenciar la imagen de marca.

Los cambios en el comité ejecutivo no parecen ser fruto de abuso de poder o actuación prepotente. La empresa, como todas aquellas que en su formulación vienen de estructuras en declive, se enfrenta a los grandes retos planteados en la nueva era del retail, internacional y digital.

Galeries Lafayette, un imperio en el sector de grandes almacenes en Francia, con un buque insignia en el mundo del lujo, Boulevard Haussmann, venerado por los turistas de origen chino, necesita renovación. Salir de compras es una de las prioridades, con la liquidez que le aportara hace un año la venta de su participación del 50 % en la también cadena francesa Monoprix.

A pesar de contar con tiendas en Casablanca, Dubai, Yakarta, Beijing y Berlín, solo representan el 1 % de la facturación global del grupo. En la actualidad, su expansión mira a países cercanos de Europa. De hecho, desde hace un mes se encuentra en negociaciones para hacerse con la cadena británica, House of Fraser, 61 tiendas y 7.300 empleados, controlados por los bancos acreedores de su último y fallido propietario, el grupo islandés Baugur, y distintos hombres de negocios, entre ellos Don McCarthy , su presidente y principal accionista.