Muchas de estas herramientas tienen funcionalidades gratuitas como es el caso de Skype, Twitter o Facebook, y son muy fáciles de configurar. Esto es de gran importancia para las pymes, que ahora tienen una forma de competir con empresas de mayor tamaño.

Los procesos de pago también se han visto transformados por la irrupción de nuevas tecnologías, el comercio electrónico y los dispositivos móviles, sobre todo, por lo que cualquier empresa debería asegurarse de que se ha adaptado a la era digital.

Antes, la mayoría de las pymes se limitaban a tener una clientela restringida geográficamente a su ubicación física porque el comercio nacional o internacional requería una inversión demasiado elevada para ellas. Los pagos se realizaban por factura o cheque, y a menudo a través del sistema postal. Era un proceso largo y costoso tanto para las empresas como para los clientes. La irrupción de Internet lo cambió todo, no solo supuso la aparición del comercio electrónico, sino también de nuevos desarrollos de hardware.

En este sentido, hasta hace poco las pymes que deseaban aceptar pagos con tarjeta de crédito solo tenían la opción que utilizar TPV bancarios, que, por lo general, implicaban contratos de alquiler a largo plazo y unos costes fijos. Estos elevados costes no los hacían rentables para las micropymes y emprendedores que solo procesan pagos en pequeños volúmenes o de forma ocasional (ej. chiringuitos en la playa en verano, ferias, mercadillos, etc.). De esta necesidad han surgido empresas que han desarrollado sistemas que aceptan pago con tarjeta conectados a smartphones o tablets. iZettle, Square, PayPal SumUp o Payleven son algunas de ellas.

Estos sistemas se están mostrando realmente útiles para incrementar ventas y fidelizar clientes en pequeños negocios. En España ya son muchos los pequeños negocios que ven como aumentan sus ventas por aceptar tarjetas a través de un mPOS. Tiendas de moda, centros de belleza, peluquerías, hotelitos, comerciantes de mercados y ferias, etc. y profesionales de las reparaciones, del taxi o de la salud, entre otros. que hasta ahora no podían admitir pagos con tarjeta con datáfonos tradicionales encuentran ahora en estos TPV móviles una solución sencilla, móvil y asequible. Algunos ejemplos son: GafaVintage, Los vestiditos de Ana, Pepito&Co, Pippa´s Store e iBird.

En el caso de iZettle, por ejemplo, el sistema consta de un lector de tarjetas y una app que se descarga en un smartphone o tablet. Ambos dispositivos se conectan vía Bluetooth. El servicio factura al comerciante solo un porcentaje por transacción, no tiene una tarifa fija mensual y no implica ningún contrato. Se adapta a las necesidades de las pymes, no al revés. Asimismo, además de facilitar el pago con tarjeta, ofrece funcionalidades de análisis gratuitas que identifican tendencias en los clientes y generan informes de ventas los cuales ayudan a planificar mejor la actividad.

Y es que los pagos no deberían ser vistos como un aspecto independiente del negocio, sino como un área que puede aportar datos de marketing, mejorar la satisfacción del cliente, ayudar con las previsiones y reducir el trabajo administrativo. Estos factores deben tenerse plenamente en cuenta antes de elegir qué plataforma adoptar.

Con sistemas útiles como los mPOS, las tradicionales barreras de adopción de la tecnología por parte de las pymes se van diluyendo, lo que se ve confirmado por estudios como el de la consultora Penteo, que afirma que casi la mitad de las pymes españolas (49%) implantarán soluciones de pagos móviles en 2014.

Aquellas empresas que no tengan este enfoque en cuenta, se quedarán atrás y ése es un lujo que no podemos permitirnos en España si queremos salir definitivamente de la crisis económica. Poner a disposición de las micropymes y autónomos, principales motores del empleo en España, herramientas que les resulten rentables y les ayuden a generar ventas es crucial.

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