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Long Island City en Nueva York, zona elegida como sede de Amazon, junto a Washington DC.

Después de una intensa competición entre más de 200 ciudades, Amazon ha elegido Nueva York y Washington DC como las urbes que acogerá la segunda sede de la compañía en suelo estadounidense. De acuerdo con la corporación, su llegada contribuirá a la creación de 25.000 empleos en ambas ciudades.

La presencia del gigante del comercio electrónico en las capitales financiera y política de Estados Unidos traerá consigo una inversión de 5.500 millones de dólares, que corre a cargo de ambas ciudades. La compañía de Jeff Bezos, por su parte, ha asegurado destinar 5.000 millones de dólares en los proyectos.

El marketplace ha tomado la decisión un año y dos meses después de lanzar un concurso en el que han participado un total de 238 ciudades, tanto de tamaño grande – véase Miami y Chicago- como pequeño – Stonecrest, en Georgia, o Little Rock, en Arkansas-.

El segundo cuartel general de la compañía tiene previsto su instalación en el área Crystal City de Arlington, ciudad próxima a Washington DC, y en el barrio neoyorquino de Long Island City. Dos asentamientos que prometen, según medios estadounidenses, revitalizar (aún más, en el caso de Nueva York) unas zonas industriales que hacía un par de años se encontraban en desuso.

La decisión del gigante del ecommerce no pilla de sorpresa para los analistas. Como explica a El País Rob Maxim, analista de políticas metropolitanas de Brookings Institution, ambas ciudades aglutinan la mayor concentración de empleados de perfil tecnológico del país norteamericano. Y para una compañía resulta más fácil asentarse en una ciudad donde ya está el talento en lugar de generarlo.

“Además, Nueva York es la capital global de las finanzas y la publicidad y Washington DC es la sede del poder político. Son ventajas únicas que, combinadas con las buenas infraestructuras, constituyen una opción ganadora”, ha señalado.

Precisamente, la ciudad de los rascacielos ha recibido el apodo de Sillicon Alley, ante el asentamiento en los últimos años de compañías tecnológicas como Etsy o Kickstarter. El analista considera de igual forma que, al situarse en Washington DC, la compañía de Jeff Bezos intentará disminuir la desconfianza que el poder político siente hacia la misma.

Las preocupaciones de los vencedores

A la espera de conocer las fechas en las que arrancará ambos proyectos, las formas en las que el gigante ha decidido construir un segundo cuartel general ha despertado el revuelo entre la prensa estadounidense.

Además de las infraestructuras que se crearían para la causa y de la presencia de talento, Nueva York ha ofrecido a la compañía de Jeff Bezos al menos 1.500 millones de dólares en exenciones fiscales. Según citan en The New Yorker, gracias a los incentivos fiscales que ya se aplican en la ciudad, el marketplace se podría beneficiar de 3.000 millones de dólares en concepto de reducción de impuestos.

En Arlington, por su parte, preocupa el alza de los precios en el mercado inmobiliario ante la llegada de los empleados de la compañía y la escasez de residencias. De acuerdo con la correduría de bienes inmuebles Redfin, tan solo la semana pasada la búsqueda de viviendas en Crystal City aumentó un 210%. El precio medio de una vivienda en Arlington se sitúa en los 664.400 dólares, un 2,2% más que el pasado año.

Además de Washington DC y Nueva York, el marketplace ha anunciado de igual forma la apertura de un centro logístico en Nashville, en el estado de Tennessee. Las sedes se suman a la de Seattle, la ciudad donde nació la multinacional y que emplea a 45.000 de los 575.000 trabajadores que componen su plantilla global.

De igual forma la compañía de Jeff Bezos planea instalarse el año que viene en Manchester a través de un centro de investigación. Éste se une a los 25 que ya posee la compañía en países como Austria, Francia, Irlanda o España.

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