El conflicto con Irán frena el consumo de lujo en Emiratos

Mall of the Emirates registró caídas de ventas de entre el 30% y el 50%; Galleria, del 10%; y Dubai Mall sufrió un descenso del tráfico del 50%.

El sector del lujo afronta un nuevo foco de incertidumbre en uno de sus mercados más estratégicos. Las ventas de las principales marcas europeas han caído con fuerza en Emiratos Árabes Unidos tras el estallido del conflicto con Irán, impactando especialmente en Dubái, uno de los hubs comerciales más rentables a nivel global.

Según fuentes del sector citadas por Reuters, las firmas de lujo registraron en marzo descensos de entre el 30% y el 50% en el Mall of the Emirates, uno de los principales centros comerciales de la ciudad. La caída coincide con una reducción del 15% en el tráfico de visitantes, reflejando el enfriamiento de la demanda en un enclave tradicionalmente impulsado por el turismo internacional.

El impacto es aún mayor en el Dubai Mall, donde la afluencia habría caído en torno a un 50%, lo que anticipa un deterioro comercial más acusado. En Abu Dabi, el comportamiento ha sido más contenido, con descensos de alrededor del 10% en Galleria Mall, un centro con mayor peso del consumo local.

Este retroceso supone un giro relevante para el sector. Oriente Medio se había consolidado como uno de los pocos mercados en crecimiento tras el fin del boom del lujo en 2022, con tasas de doble dígito en los últimos años y un peso aproximado del 5% del consumo global. En un contexto de desaceleración, había pasado a ser una región clave para sostener el negocio de grupos como LVMH, Kering o Hermès.

Preocupación

Sin embargo, la escalada geopolítica ha alterado ese equilibrio. Los ataques vinculados al conflicto han afectado a infraestructuras estratégicas y han erosionado la percepción de estabilidad de Dubái como destino seguro y aspiracional, un factor crítico para el consumo de alto valor.

Más allá del impacto en ventas, la principal preocupación del sector se centra en la rentabilidad. Emiratos es uno de los mercados más lucrativos para el lujo gracias a su estructura de costes, con alquileres y costes laborales relativamente bajos, precios elevados y una fiscalidad prácticamente inexistente. Esto permite a las marcas alcanzar niveles de ventas por metro cuadrado muy superiores a la media global.

Por ello, aunque el peso de la región limita el impacto inmediato en ingresos globales, el efecto sobre los márgenes podría ser significativamente mayor en los próximos resultados, especialmente en un momento en el que el sector ya muestra signos de debilidad. Según Bain & Company, las ventas globales del lujo cayeron un 2% en 2025, mientras que la capitalización conjunta de LVMH y Kering se ha reducido en más de 100.000 millones de euros desde 2022.

Los analistas advierten además de que la recuperación no será inmediata. Factores como el encarecimiento del petróleo y los viajes, la inflación o la volatilidad de los mercados podrían trasladar el impacto a otras regiones, enfriando la demanda global.