La comida rápida en España superó los 6.000 millones de euros en 2025
Por segmentos, las hamburgueserías reforzaron su liderazgo al alcanzar unas ventas de 3.730 millones de euros, equivalentes al 61% del mercado.
El sector de la comida rápida en España alcanzó en 2025 una facturación de 6.100 millones de euros, lo que representa un crecimiento del 4,3% respecto al año anterior. El dato confirma la continuidad del crecimiento del mercado, aunque también refleja una desaceleración en el ritmo de avance registrada en los últimos ejercicios.
La evolución del negocio estuvo marcada por un contexto de moderación de la demanda y una mayor contención de precios. Aun así, la comida rápida mantuvo un comportamiento mejor que el conjunto del sector de la restauración, impulsada por su posicionamiento como una opción más asequible para el consumidor.
Las ventas en mostrador siguieron siendo el principal canal de negocio, con 4.565 millones de euros y cerca del 75% del mercado total. Por su parte, el servicio de entrega a domicilio concentró aproximadamente una cuarta parte de la facturación, con 1.535 millones de euros.
Por segmentos, las hamburgueserías reforzaron su liderazgo al alcanzar unas ventas de 3.730 millones de euros, equivalentes al 61% del mercado, tras crecer un 5,2% en comparación con 2024. En cambio, las pizzerías registraron un ligero retroceso del 0,6%, hasta situarse en 805 millones, mientras que las bocadillerías avanzaron un 0,9%, con una facturación de 565 millones. El mejor comportamiento correspondió al grupo de otros establecimientos, que incluye cadenas con ofertas variadas, con un aumento del 7% y unas ventas de 1.000 millones de euros.
En cuanto a la estructura empresarial, el texto subraya el elevado grado de concentración del mercado. Las cinco principales cadenas controlaron el 74,4% del valor total de las ventas en 2025, mientras que las diez primeras concentraron el 85,3%. Además, al cierre del ejercicio operaban en España 6.000 establecimientos de comida rápida, un 0,8% más que el año anterior, lo que apunta también a una ralentización en la apertura de nuevos locales.
