Tiendas, calles y centros comerciales en el metaverso, primera revolución retail de la nueva era

Ir de compras en el metaverso. De momento, es solo un juego que permite a marcas y enseñas tener visibilidad y un alto grado de relación con sus consumidores-clientes

(Por Alicia Davara)

Comprar jugando o jugar comprando. La veloz evolución que supone replicar ventas y experiencias de los espacios  físicos en el mundo virtual y sus tecnologías aliadas, puede llegar a convertirse en la primera y mayor  revolución comercial del siglo veintiuno.

Imaginado treinta años atrás

La explosión del metaverso es real. Aún incipiente y casi desconocida,  dará un vuelco a la inversión, tecnológica e inmobiliaria, la publicidad y el marketing o en la gestión en su globalidad de marcas y enseñas retail. También en los conceptos y canales,  físicos y electrónicos. La verdadera disrupción está por llegar.

«Metaverso» o contracción de «meta y universo» parece que todo lo invade en este 2022 recién iniciado.  Marcas, tiendas, arte, ubicaciones y hasta operaciones inmobiliarias. Es la palabra de moda que atrae cada vez mayor número de inversores, con nuevos jugadores,  hacia este mundo virtual, paralelo al físico, en el que marcas y  empresas buscan un modelo de relación diferente con sus usuarios gracias a la realidad artificial y con personajes digitales 3D

Un concepto apenas comprendido todavía,  que ya fuera imaginado hace tres décadas cuando  Neal Stephenson publicara en 1992 su popular novela  Snow Crash. Un innovador relato donde su protagonista “Hiro”, vive, compra, juega y vence a sus enemigos del mundo real usando un “Avatar 3D”, con menciones a tecnologías entonces futuristas, como realidad virtual, Internet inalámbrico, monedas digitales, teléfonos inteligentes y auriculares de realidad aumentada. Incluido el término metaverso, asignado a este autor de ciencia ficción desde entonces.

Muchas personas recuerdan también Second Life, como sitio precursor del metaverso. Primera experiencia de universos paralelos y parte esencial desde entonces en los videojuegos,  de una comunidad virtual lanzada en el año 2003  en la que se puede interactuar y mantener relaciones sociales entre los avatares que forman parte de ella. La diferencia de la realidad hoy está en  los Tokens No Fungibles (NTF, Non Fungible Token) y en  las criptomonedas.

Millones en inmobiliario

En el campo inmobiliario, las posibilidades pueden ser tan grandes en el universo virtual como en el físico. Podría parecer una excentricidad, poseer un terreno virtual en una isla paradisíaca o en una ubicación exclusiva en las más privilegiadas calles del mundo, pero los ejemplos reales se multiplican.

En mayo de 2021, antes del cambio de nombre de Facebook a Meta,  la empresa Republic Realm, con sede en Nueva York, anunciaba una inversión de  4,3 millones de dólares en la compra de un terreno en The Sandbox, una plataforma que permite a los usuarios chatear, jugar e incluso participar en conciertos. Un hecho cada vez más frecuente, según datos de las cryptomonedas Dapp

Más de 100 millones de dólares fueron invertidos en una sola semana del pasado mes de diciembre en compras inmobiliarias en los cuatro sitios de los principales actores del metaverso, The Sandbox, Decentraland, CryptoVoxels et Somnium Space

Más allá de las emociones generadas en estos mundos virtuales donde experimentar sentimientos de propiedad, o de relación, conexión y entretenimiento y sus grandes posibilidades para las marcas, la traslación del mundo real al espacio virtual que permiten tecnologías como la Realidad Aumentada o el blockchain, presentan un futuro prometedor para las enseñas retail

Primer centro comercial virtual

Ningún formato, canal, estrategia de marca y de empresa escapará en un corto o medio plazo. Es la siguiente generación de Internet o del propio comercio electrónico en la ya Web 3.0. Sumando a ello, la irrupción de competidores nuevos con mejor conocimiento de los espacios virtuales y de sus infinitas oportunidades.

A las realizaciones inmobiliarias de adquisición de terrenos, se sumaba casi al finalizar el año 2021, la compra por parte de Tokens.com, una empresa centrada en NFT,   del 50% de Metaverse Group. Se hacía así con parte de  Decentraland, una de las plataformas  virtuales que más están destacando en el mundo del metaverso por su diferenciación. Construida sobre la tecnología blockchain de Ethereum, se trata de un entorno virtual gestionado íntegramente por sus usuarios de forma descentralizada. Permite comprar terreno, construir sobre él, organizar eventos o venderlos para conseguir ingresos con la moneda del juego, el  token MANA.

Metaverse Group  controla en Decentraland, 90.000 parcelas de 15 por 15 metros por unidad de tierra tokenizadas. El objetivo es crear naciones nativas digitales en las que los propietarios de los terrenos virtuales pueden generarle ingresos pasivos a través de arrendamientos o de sus acciones publicitarias.

Tokens.com domina el llamado distrito de Fashion Street,  después de pagar 2.430 millones de dólares, la mayor  transacción inmobiliaria en la historia del metaverso, que busca convertir en un destino para tiendas virtuales de empresas de lujo

Por el momento, Tokens.com ya cuenta con una torre en Decentraland con marcas como  Louis Vuitton, Gucci, o Burberry  a través de NFT.

DRESSX es una de las primeras marcas en abrir su tienda virtual dentro del distrito comercial Metajuku en Decentraland

Meta Fashion Week

Después de la compra en noviembre de 2021, del terreno digital en Fashion Street, el distrito para el sector de la moda que quiere convertirse en la Quinta Avenida de la Web3.0, Decentraland y Tokens.com preparan  la primera edición de la Metaverse Fashion Week.

Del 24 al 27 de marzo, el evento virtual contará con algunas de las primeras marcas mundiales del sector textil moda, como Zara,  Dolce & Gabbana, Gucci o  Balenciaga.  Según Andrew Kigue, CEO de Tokens.com, el objetivo es propiciar la conexión entre el mundo de la moda y el metaverso, conectando comunidades, nuevos diseñadores y proyectos de NFT.

De Walmart a los líderes tecnológicos

El futuro podría estar más próximo de lo que imaginamos. Así lo indican empresas como Wal Mart y su reciente solicitud de  registro de marcas (del que informamos en otro espacio de este portal D/A Retail) que  incluyen tokens no fungibles. Siete en total, desde  «bienes virtuales» en categorías de muebles, juguetes y artículos deportivos a billetera electrónica y software para administrar criptomonedas.

Las grandes compañías tecnológicas como  Meta, Apple, Microsoft y Google, no se quedan atrás en la apuesta por  la Realidad Aumentada y su implicación en los cambios próximos en patrones de consumo, al igual que hace años lo hicieran en las primeras aplicaciones informáticas móviles.  Todos los líderes  proyectan inversiones millonarias en investigación y desarrollo de prototipos y tecnologías, preparados para lanzar nuevos productos tanto de hardware como de servicios de software.

El hecho más reciente, esta misma semana, es la adquisición  por parte de Microsoft de Activision Blizzar. Tras desembolsar 70.000 millones de dólares, se convertirá en la tercera empresa de juegos del mundo por ingresos, solo por detrás de Tencent y Sony.

¿Adelantarse ó inversión arriesgada ?

De momento, es un futuro aún en construcción no exento de riesgo. Los mismos inversores que lideran el movimiento reconocen que son operaciones arriesgadas.  Empezando por la volatilidad de las criptomonedas.

Algunos analistas hablan de burbuja. Muchos también piensan que la ruta irá introduciendo nuevas variables al tiempo que hará desaparecer otras. No hay duda para nadie de que el futuro virtual en paralelo al mundo físico, generará para marcas y enseñas visibilidad, promoción y un elemento más de relación rentable con sus consumidores-clientes.

El mundo digital no deja de ser una imitación del mundo real. Y en el sector comercial y su lugar expositivo ante posibles consumidores o clientes, el factor clave  será estar allí dónde existan, transiten o actúen el mayor número de personas, clientes o usuarios  posibles. La explosión es real y nadie quiere dejarla escapar, pero son muchas las variables y los conceptos clásicos que deberán cambiar para que que se den las condiciones óptimas.

Adelantarse y estar en el lugar adecuado, en el momento oportuno,  tiene su premio. Para llegar a la meta de la estabilidad, la rentabilidad y el futuro de  la propia marca,  hace falta un alto grado de riesgo, voluntad de cambio y capacidad financiera suficiente para equivocarse y retomar el rumbo.

En toda disrupción, unos salen vencedores y otros quedan  en el camino. En todos los juegos -no olvidemos que el Metaverso en su concepción original lo es- unas veces se gana y otras se pierde. Estemos atentos.