Hacia la tienda sensorial

El gran avance del comercio electrónico en los últimos años es imparable, no hay cadena de retail que no esté o se haya planteado seriamente estar en el mundo virtual con su oferta de productos y servicios, pero la pregunta que surge a partir de aquí es si hay futuro para el punto de venta físico, las grandes superficies o los centros comerciales.

Y la respuesta que por unanimidad apuntaban los diferentes expertos que tomaron parte en las Jornadas de Distribución Comercial, nuestro evento más profesional organizado por esta revista, es que tendremos centros comerciales, supermercados y todo tipo de grandes superficies, pero con una profunda transformación hacia lo experiencial. Los formatos cambiarán mucho, la realidad es que ya estamos asistiendo a esos cambios en importantes grandes superficies, con un componente común, un elemento diferenciador, la conversión hacia la tienda sensorial.

La experiencia de compra se ha enriquecido cada vez más en el mundo virtual. El comercio electrónico se está beneficiando de los avances que la tecnología ha puesto a disposición de los directores comerciales y de marketing y de los creativos que atraen al consumidor a las tiendas virtuales o los portales de ventas privadas, de los que cada vez hay más. Y al mismo tiempo el consumidor sigue deambulando por los lineales, en ocasiones armado con nuevas tecnologías que le facilitan el control de su carrito y sobre todo del ticket final, pero cada vez más disfrutando de nuevas experiencias, tocando, probando, sintiendo de forma más placentera el momento de la compra. Se habla mucho de neuromarketing, de emociones y recuerdo de marca y los fabricantes lo saben y están apoyando todas las iniciativas enfocadas en estos aspectos en el punto de venta. Es parte del futuro emocionante que nos espera en las tiendas sensoriales, en las que no sabemos si nuestros hijos comprarán, pero seguro que disfrutarán mucho más de lo que lo hacían sus abuelos.

La Red sabe mucho sobre el consumidor, sobre sus hábitos de compra, sus circunstancias personales y de entorno familiar y a veces más allá. Y desde hace menos tiempo las empresas están aprendiendo del consumidor gracias a las redes sociales, a las opiniones emitidas y las corrientes de opinión virtual, con su innegable reflejo en el mundo físico. El On y el Off están más cerca que nunca.

•jmurraca@distribucionactualidad.com