El test que utiliza el smartphone para detectar la Covid-19 y que podría dar un vuelco a un mercado confuso

Una aplicación de 7 dólares  desarrollada por científicos de la Universidad de California, permite conocer a través de imágenes con el smartphone, la presencia del patógeno de la Covid-19 en minutos.

Podría ser la próxima revolución en el mercado de los test para detectar la presencia de Covid-19. También en los diagnósticos rápidos de salud.

Su aprobación y posterior comercialización, supondría grandes cambios en un mercado dominado por compañías estadounidenses y asiáticas, con regulaciones dispares según países, en un escenario con muchos actores. Algunos de ellos españoles, que denuncian se les limita el juego. Y  con canales protagonistas, hasta hoy exclusivos, en los que las empresas de distribución buscan participar.

Ciencia y cámaras inteligentes

Un equipo de científicos de la Universidad de California presentaron el pasado mes de diciembre una aplicación que utiliza la cámara de un teléfono inteligente para analizar la saliva y detectar los patógenos de la Covid-19. Esto permitiría un gran ahorro, económico y de tiempo,  con resultados similares a una prueba de PCR.

Bautizada como  Bacticount, esta aplicación permite identificar y cuantificar patógenos a partir de muestras de pacientes (saliva, sangre, orina o heces).

La aplicación utiliza la cámara de un teléfono inteligente para medir una reacción química y determina un diagnóstico en 25 minutos para hasta 96 muestras a la vez.

Un test de 7 dólares eficaz como un PCR

El método desarrollado, que se encuentra en pruebas pero ya está siendo comercializado, permite identificar también la carga de ARN viral.

 

 

 

 

 

El kit de medición consta de una caja de cartón con una placa transparente equipada con luz LED roja. Sobre ella, se sitúa el teléfono inteligente una vez depositada la muestra de saliva.  Un sensor  recogerá el color de la reacción y  en un plazo máximo de 20 minutos mostrará si la persona es positiva  Covid-10 o no. Cuantos más patógenos presentes, más fluorescente se vuelve el tinte y más rápido lo registrará la aplicación.

De momento, está disponible para teléfonos inteligentes Samsung Galaxy S9, desde la tienda Google Play. No es compatible con otros modelos «debido a los requisitos de calibración de la cámara» dicen sus comercializadores.

Mercado atomizado con sello asiático

La llegada de este tipo de test podría revolucionar un mercado que se ha mostrado convulso en los últimos meses. Desabastecimiento, alto precio y exclusividad del canal de distribución, resumen las distintas polémicas que a lo largo de todo el mes de diciembre pasado, en plena ola de contagios COVID-19 por la variante Omicron, se desataban en España

Son muchos las variables a considerar y muchos los sectores implicados. Empezando por la salud pública y la desorientación y el precio elevado para los ciudadanos.

En 2021, en España se vendieron en España un total de 21.361 millones de pruebas de antígenos.

Del 20 al 26 de diciembre, las farmacias vendieron 7.049 millones de test de antígenos, un 69% más que en la semana previa  que se superaron los 4.172 millones de pruebas

Los hogares españoles gastaron una cifra global de 48.537.965,15 de euros en la semana previa a la Navidad y de  59.818.274,93 de euros en la de Nochevieja, según datos de la consultora IQVIA

La compra a mitad de enero por parte del gobierno español de millones de unidades de test y  la fijación del precio de venta máximo, crearía más polémica. Llegaba tarde. Para los ciudadanos, que habían desembolsado precios muy superiores y tiempo en la búsqueda de tests en pleno desabastecimiento. Para el canal de farmacia, con pedidos extras ante la avalancha de contagios en plena época navideña. Para los fabricantes españoles, que veían cómo se les excluía de una compra estatal dirigida principalmente al mercado asiático.

Ni un solo test español entre los cinco millones que el Gobierno compró a un precio unitario de 3,10 euros para fijar su venta en farmacias a un precio máximo de 2,94 euros. Un coste que los fabricantes españoles de test de antígenos aseguran podrían haber igualado e incluso mejorado.

Fabricantes españoles

Los productores españoles mostraban su malestar. En Navidad, de las 48 marcas distintas de test de antígenos a la venta, solo dos estaban fabricados en España

Según el Diario 20 minutos,  la Agencia Española del Medicamento (AEMPS) tenía antes de Navidad autorizados los artículos de 39 productores diferentes, de los que 29 se fabrican en China, tres en Estados Unidos, dos en Corea y el mismo número en Alemania. Solo uno de ellos tiene relación con España, puesto que la empresa Ingenasa -que forma parte desde 2018 de la división de desarrollo de ensayos clínicos de la multinacional Eurofins- producen en China.

El catálogo se amplió a 48 test cuando Sanidad otorgó autorización excepcionales a fabricantes de test de uso profesional y entraron dos empresas españolas, Certest y Biotical.

Un hecho denunciado por la Asociación de Empresas de Biotecnología, Asebio, que en un comunicado  lamenta “la falta de diálogo de las autoridades sanitarias con los fabricantes de test de antígenos de nuestro país”.

Asebio manifiesta que los test de antígenos de sus empresas asociadas, que representan al 95 % de los productores de pruebas diagnósticas en España, son soluciones tecnológicas ‘made in Spain’ producidas “por una industria intensiva en conocimiento de ‘kilómetro cero’, con menor huella de carbono, que generan empleo de alto valor añadido y producen con estándares de calidad, así como con criterios medioambientales europeos”.

La gran distribución queda fuera

Por su parte el canal de distribución, con supermercados e hipermercados en primer lugar, aceptaba la negativa del ministerio de Sanidad a la venta de test de antígenos en sus establecimientos. La ministra Carolina Darias señalaba que a diferencia de otros países donde ya es posible encontrar tests a la venta en supermercados, «España ha adoptado un modelo de venta en farmacia. El adecuado” y añadía  que el problema de la escasez de pruebas se encuentra en el apartado del suministro y no tanto en el lugar donde se adquieren.

El pasado 30 de diciembre, ANGED  había enviado una carta al Ministerio de Sanidad ofreciendo la posibilidad de que los test de antígenos pudieran venderse en su red de establecimientos comerciales. Una medida que ya ha sido adoptada en países europeos como Alemania, Francia, Países Bajos y Portugal, donde se comercializan a precio de coste, entre los 2 y 5 euros.