Distribución comercial. Radiografía de la crisis

La difícil situación que atraviesa la economía española se ha trasladado a la mayoría de los sectores. En el caso del comercio minorista la crisis se refleja en muchos factores que acaban contagiándose unos de otros, dificultando la recuperación. Descenso generalizado de ventas, cierres de establecimientos, destrucción de puestos de trabajo, incremento de la morosidad, recesión del consumo, son algunos de los factores con los que convive día a día el entramado comercial español. La distribución se alimenta de los consumidores. Si éstos retraen su gasto, comienzan los problemas. Esto es lo que ha sucedido en 2008.

Atendiendo a los datos que ofrece el Banco de España (BE) en su último informe trimestral sobre la situación de la economía, el consumo de las familias se redujo de octubre a diciembre en tasa interanual un -1,5%, convirtiéndose en el conjunto del año en el factor que más contribuyó a la desaceleración del Producto Interior Bruto (-1,1%, en el último trimestre).

Causas y consecuencias
Las causas de esta contracción del gasto se encuentran, según el BE, en la desconfianza por la situación de la economía mundial, las restricciones de crédito y la destrucción de empleo. Como consecuencia, el comercio minorista ha cerrado el año con un descenso generalizado de las ventas como se desprende de los datos del Instituto Nacional de Estadística. En términos constantes (eliminado el efecto precios) la caída ha sido del -5,6%. Llevándose la peor parte el segmento de equipamiento del hogar con una caída acumulada a lo largo del ejercicio del -12,8%, mientras que la alimentación ha registrado la menor contracción (-2,5%).

Por formatos, las grandes cadenas han sido el único modelo de distribución comercial que ha incrementado sus ventas en el año 2008 (0,6%). Las pequeñas sufren el mayor descenso (-9,0%), seguidas por las empresas unilocalizadas (-7,4%) y las grandes superficies (-5,8%).

Fruto de la caída de ventas sufrida por el pequeño comercio y la contracción del consumo han acabado desapareciendo el 1% de estos establecimientos (entre 10.000 y 12.000 tiendas), según las estimaciones de la Confederación Española de Comercio. Los cierres han dejado en la calle a entre 30.000 y 40.000 trabajadores. Estas cifras suponen el primer balance negativo de la actividad en los últimos ocho años.

Morosidad
Otro de los grandes problemas a los que se enfrenta en la actualidad la distribución es la morosidad. Según el último dato publicado por el INE correspondiente al mes de noviembre, el valor de los efectos devueltos impagados creció un 79,2% en tasa interanual y ya alcanza los 1.979 millones de euros por 596.483 casos. La tendencia al alza de la morosidad en el comercio se inició en agosto de 2006.

En la mayoría de los casos los impagos se refieren a operaciones de adquisición de bienes y servicios a plazos (televisores, viajes, maquinaria empresarial) en la que interviene una entidad financiera que adelanta el dinero.

Aunque el incremento de morosidad que se está viviendo en sectores como el comercio minorista tiene su causa principal en la crisis económica, la consultora especializada en Tecnología de la Información, Vanson Bourne, asegura que también se explica por la mayor preocupación de los minoristas por reducir costes. Según un estudio elaborado por ésta, el 68% de las empresas de retail priorizan el recorte de costes operativos frente al incremento de ingresos y beneficios.

El informe también revela que el 36% de estas compañías fallan a la hora de protegerse ante la amenaza de deudas y no revisan el historial de morosidad de sus clientes, lo que en opinión de la consultora les hace más vulnerables ante los impagos.

Efectos colaterales
El descenso de las ventas se ha reflejado negativamente en la industria de bienes de consumo que a pesar de mantener pedidos ha reducido su facturación. Según las estadísticas del INE, en los once primeros meses de 2008, las ventas cayeron un -0,4%.

El mayor descenso interanual se ha vivido en la industria de bienes de consumo duradero que registran una caída del -12,6%. En cambio, las de bienes de consumo no duradero aumentan un 1,6%.

Los signos se repiten analizando la evolución de la entrada de pedidos. En este caso los de bienes duraderos se reducen un -11,1% en tasa interanual y los no duraderos crecen un 1,8%.

En conjunto, de enero a noviembre de 2008 la cifra de negocio del sector industrial español descendió un -1,2% respecto al mismo periodo de 2007, y la entrada de pedidos cayó un -2,1%.

Soluciones
Aprovechar las oportunidades que brinda la crisis es la clave para muchos economistas y empresarios para salir de esta situación tan negativa. La distribución comercial no puede estar ajena a esta posibilidad.

La consultora Deloitte propone en su informe Global Powers of Retailing tiendas más pequeñas y más eficientes (mejor segmentadas y con productos más seleccionados); eliminar las no rentables; replantearse la cadena de suministros; formar a los vendedores para mejorar su productividad; abrirse a la tecnología para no dejar escapar al consumidor on-line.

El ministro de Industria, Comercio y Turismo, Miguel Sebastián, apuesta por concienciar a los ciudadanos para que consuman productos nacionales frente a las importaciones. Según sus cálculos si cada ciudadano sustituye en su cesta productos o servicios importados por nacionales por valor de 150 euros al año, se evitaría la destrucción de 120.000 empleos como consecuencia del descenso del consumo previsto para 2009.

En lo que llevamos de año ya hay dos grandes cadenas que han decidido dar un vuelco a su estrategia de ventas. El Árbol se centra en competir vía precios, garantizando los más bajos del mercado. Un objetivo que también persigue la cadena valenciana Mercadona. Para conseguirlo ha optado por reducir referencias (hasta 800) basándose en criterios de rotación, duplicidad y necesidad.