Claire’s cierra sus últimas tiendas en Reino Unido 

El cierre en UK coincide con la reordenación europea, con salida parcial en Francia y liquidación en España.

Claire’s apaga sus escaparates propios en Reino Unido. La cadena estadounidense de bisutería, accesorios y perforación de orejas ha cesado la actividad de sus últimas tiendas británicas, una decisión que supone la pérdida de más de 1.000 empleos y pone fin a tres décadas de presencia en la ciudad.

Los administradores de Kroll confirmaron que todos los establecimientos restantes dejaron de operar el 27 de abril y que los empleados de tienda han sido informados de su despido. La compañía contaba con 154 tiendas en Reino Unido cuando entró en administración concursal en enero.

El cierre, sin embargo, no afecta a las 356 concesiones que Claire’s mantiene en el país, muchas de ellas en supermercados Asda, ni a su oficina central. Además, continúan las conversaciones para encontrar un nuevo propietario para la marca en Reino Unido. Entre los interesados figura el empresario francés Julien Jarjoura, vinculado a la explotación de Claire’s en varios mercados europeos.

La Casa de las Carcasas se queda con tres tiendas en Francia

La clausura británica se produce en paralelo a los movimientos de reestructuración de la marca en Europa. En Francia, Claire’s ha encontrado una salida parcial tras la validación de dos ofertas de adquisición por parte del Tribunal de Comercio de París. La cadena de joyería June asumirá alrededor de 140 tiendas y más de 420 empleados bajo una licencia de explotación de la marca por 10  años, mientras que La Casa de las Carcasas se hará con tres tiendas y una treintena de trabajadores.

En el caso español, la situación es más delicada. La filial de Claire’s ha entrado en fase de liquidación tras la bancarrota de la matriz estadounidense, después de haber llegado a operar más de 100 tiendas y contar con una plantilla superior a 370 empleados.

La compañía, fundada en Chicago en 1961, llegó a Reino Unido en 1996 tras adquirir Bow Jangles y se convirtió en una marca habitual de centros comerciales y calles comerciales, especialmente entre el público adolescente. Sin embargo, su negocio se ha visto presionado por la caída de ventas, la competencia de operadores online como Amazon y el auge de las compras impulsadas por redes sociales como TikTok.