Calvo cambia de signo

La tercera generación de la familia Calvo ha logrado sembrar nuevamente el optimismo en una de las conserveras más importantes a nivel mundial. Tras un año 2006 plagado de malos resultados fruto de lo que la propia empresa califica de “decisiones estratégicas erróneas” y de la escasez de capturas que trajo la mala climatología, el ejercicio 2007 ha comenzado con buenas noticias.