La mitad de las empresas españolas ya usa IA en su operativa
En 2025, un 39% más de firmas adoptó el uso de esta tecnología, superando la barrera de los 1,6 millones de sociedades.
La inteligencia artificial ha ganado peso en el tejido empresarial español durante el último año. Según el informe ‘IA 2026: Inteligencia artificial en España y el mundo’, elaborado por Ditrendia, alrededor de 450.000 empresas se han sumado al uso de esta tecnología y el 50% de las empresas del país ya la utiliza, lo que equivale a más de 1,6 millones de sociedades.
Esta cifra representa un crecimiento interanual del 39%, por encima del registrado el año anterior, y sitúa a España en una posición destacada en Europa. La implantación, no obstante, no avanza al mismo ritmo en todos los sectores.
Información y comunicaciones, junto con las actividades profesionales, científicas y técnicas, presentan los porcentajes más altos, especialmente en inteligencia artificial predictiva. Agricultura, construcción y hostelería, por su parte, se mantienen por debajo del 10% tanto en IA predictiva como generativa.
También se observan diferencias según el tamaño de la organización. Entre las grandes corporaciones, la adopción alcanza el 69%, aunque se concentra sobre todo en aplicaciones básicas orientadas a mejorar la eficiencia operativa y racionalizar procesos.
Solo el 11% ha llegado a niveles avanzados de adopción y apenas el 6% dispone de una estrategia integral de IA. Además, el 75% reconoce que la falta de habilidades en este campo limita su capacidad de innovación y solo el 15% ha lanzado nuevos productos o servicios impulsados por esta tecnología.
Las startups muestran un uso más estratégico. Aunque su tasa de adopción se sitúa en el 63%, el 42% coloca la IA en el centro de su estrategia, el 33% la aplica en investigación y desarrollo y el 39% ya lanza nuevos productos basados en esta tecnología.
Uso de la IA en la empresa
Las firmas españolas utilizan la IA principalmente para mejorar la eficiencia interna. Un 37% la usa o prevé usarla para optimizar procesos ya automatizados y cerca del 32% la destina a mejorar la calidad o la fiabilidad de sus operaciones. La automatización de tareas alcanza aproximadamente al 25% de las empresas, mientras que solo entre el 7% y el 10% la emplea para ampliar su oferta de productos o servicios.
La incorporación de esta tecnología se ha concentrado de forma prioritaria en funciones administrativas y comerciales. Alrededor del 45% de las empresas la utiliza o tiene previsto utilizarla en tareas de organización administrativa y gestión contable o financiera, y cerca del 40% la aplica en marketing, sobre todo para segmentación de clientes y personalización de ofertas.
La ciberseguridad registra el mayor nivel de adopción, con porcentajes de entre el 55% y el 60%. En cambio, en provisión de servicios la implantación se sitúa entre el 35% y el 38%, y en logística e I+D oscila entre el 22% y el 25%.
Mayor volumen de ingresos
Las empresas que ya han adoptado la IA perciben un efecto positivo en su actividad. El 96% afirma haber incrementado sus ingresos gracias a esta tecnología, con un aumento medio del 34%, mientras que el 79% ha registrado mejoras significativas de productividad. A ello se suma un ahorro medio de 23 horas semanales, que se destina principalmente a reforzar la atención al cliente, la formación de los empleados y el desarrollo de nuevos productos o servicios.
Este avance también se refleja en la inversión. Las corporaciones españolas han aumentado un 24% su inversión en IA durante el último año, en línea con la media europea, y el 68% ya cuenta con presupuestos específicos para esta tecnología. A tres años vista, prevén que represente el 17% de sus presupuestos de IT.
Pese a ello, persisten varios frenos. Entre las entidades que ya emplean IA de forma moderada o significativa, los principales obstáculos son la falta de personal cualificado, los costes de implementación y los problemas de disponibilidad y calidad de los datos.
En las empresas que todavía están en fase de experimentación, la escasez de talento especializado aparece con más intensidad, junto con la incertidumbre regulatoria y las limitaciones en los datos disponibles. Entre las que aún no utilizan IA, pesan sobre todo los costes, la falta de capacidades internas y las dudas sobre el valor real de la tecnología para su actividad.
