Unilever vende su negocio de alimentación a McCormick por 44.800 millones de dólares

Los accionistas de Unilever tendrán el 55,1% del capital de la nueva compañía, mientras McCormick asumirá la gestión operativa.

La multinacional británica Unilever ha alcanzado un acuerdo para vender su negocio de alimentación a la estadounidense McCormick en una operación valorada en 44.800 millones de dólares, que dará lugar a un gigante global de condimentos y productos alimentarios con ventas combinadas de alrededor de 20.000 millones de dólares.

La transacción, aprobada por los consejos de administración de ambas partes, está pendiente de la aprobación de los accionistas de McCormick y de las autorizaciones regulatorias correspondientes, y se prevé completar a mediados de 2027. Asimismo, se llevará a cabo una consulta con el comité de empresa antes del cierre de la transacción.

Unilever y sus accionistas recibirán acciones equivalentes al 65% del capital de la compañía combinada totalmente diluida. En concreto, los accionistas de Unilever controlarán el 55,1%, mientras que la propia Unilever mantendrá una participación directa del 9,9%. Por su parte, los accionistas de McCormick poseerán el 35% restante del capital.

Además, Unilever recibirá un pago en efectivo de 15.700 millones de dólares al cierre de la operación. La compañía ha señalado que prevé desinvertir progresivamente su participación del 9,9%, no antes de un año tras completarse la transacción.

Sinergias y crecimiento

La compañía resultante, bajo el paraguas de McCormick, prevé generar sinergias de costes anuales de aproximadamente 600 millones de dólares, una vez descontadas las reinversiones destinadas a crecimiento, con el objetivo de capturar el valor total al final del tercer año.

Adicionalmente, se contemplan sinergias incrementales —tanto de costes como de ingresos— por valor de 100 millones de dólares, que serán reinvertidas para acelerar el desarrollo del negocio.

El acuerdo culmina un proceso iniciado meses atrás, en el que Unilever ya había puesto sobre la mesa distintas alternativas para su división de alimentación, incluida su posible escisión.

En marzo, el grupo confirmó que mantenía conversaciones con McCormick tras recibir una oferta por este negocio, en un contexto de presión inversora para simplificar la estructura y mejorar el perfil de crecimiento del grupo.

Brendan Foley, nuevo presidente de la compañía

Al cierre de la operación, Brendan Foley, actual presidente y consejero delegado de la estadounidense, asumirá los cargos de presidente, consejero delegado y primer ejecutivo de McCormick, mientras que Marcos Gabriel será vicepresidente ejecutivo y director financiero. El equipo directivo de la nueva compañía integrará ejecutivos procedentes tanto de McCormick como del negocio de alimentación de Unilever, y esta última designará cuatro de los 12 miembros del consejo de administración.

La compañía mantendrá su sede global en Hunt Valley (Maryland, EE. UU.) y establecerá una sede internacional en Países Bajos, donde Unilever Foods cuenta con una destacada capacidad de I+D que se conservará como un activo estratégico clave. McCormick seguirá cotizando en la Bolsa de Nueva York y prevé una segunda cotización en Europa.

Mayor presencia en otras categorías

La operación, que pone fin a semanas de negociaciones y a un proceso estratégico más amplio, permitirá a Unilever reordenar su portfolio y avanzar en su giro hacia categorías de mayor crecimiento y rentabilidad.

El grupo quiere centrarse en las categorías de Belleza, Bienestar y Cuidado Personal, las cuales representan alrededor del 67% de la facturación de Unilever.