PepsiCo bajará hasta un 15% el precio de sus marcas de snacks
La medida, que inicia esta semana en Estados Unidos, coincide con la celebración de la Super Bowl (8 de febrero).
PepsiCo ha anunciado una bajada de precios de hasta un 15 % en algunos de sus snacks más reconocidos, como Lay’s, Doritos, Cheetos o Tostitos. Una iniciativa que busca aliviar el bolsillo de los consumidores ante el encarecimiento del coste de vida.
La medida afectará a marcas emblemáticas de snacks y comenzará a aplicarse inicialmente en Estados Unidos, donde los nuevos precios de venta recomendados empezarán a llegar a los lineales a lo largo de esta semana.
Según explica la compañía, la decisión es fruto de un proceso de escucha activa a los consumidores, que han trasladado cómo el encarecimiento de los gastos cotidianos está influyendo cada vez más en sus decisiones de compra.
“Durante el último año hemos escuchado atentamente a los consumidores y nos han dicho claramente que sienten la presión”, señala Rachel Ferdinando, CEO de PepsiCo Foods U.S. “Reducir el precio de venta recomendado es una forma concreta de ayudar allí donde podemos”.
El retailer determina el precio final
PepsiCo matiza que la bajada se aplica sobre el precio de venta recomendado, por lo que los retailers seguirán determinando el precio final en tienda. En consecuencia, el ahorro para el consumidor podrá variar en función del establecimiento, e incluso ser mayor en determinados casos.
La compañía subraya que los productos no cambian: se mantienen las mismas recetas, sabores y niveles de calidad, al tiempo que continúan las mejoras ya anunciadas en formulación y packaging, desarrolladas a partir del feedback del consumidor.
El anuncio se produce en un momento clave para la categoría de snacks, coincidiendo con periodos de alto consumo vinculados a reuniones sociales y grandes eventos, como la Super Bowl (8 de febrero).
Esta bajada de precios forma parte de una estrategia más amplia de PepsiCo para aumentar la accesibilidad de su porfolio, que incluye iniciativas como la eliminación progresiva de aromas y colorantes artificiales en algunas referencias, así como la adaptación de los envases a nuevas preferencias de consumo.
“Seguiremos tomando decisiones que mantengan nuestras marcas al alcance de los consumidores, sin renunciar al sabor ni a la calidad que esperan”, cuenta el CEO.
