Optimizar la colocación y el precio de los frescos ayuda al margen
Un estudio señala que colocar los productos perecederos en función de su caducidad y con descuento impulsa el beneficio un 6,01%.
Un grupo de investigadores de la Universidad Tecnológica de Eindhoven, la Universidad de Texas y la Universidad de Florida ha puesto en cuestión la asunción de que vender solo los artículos frescos al precio completo es la vía más segura para proteger los márgenes en retail.
En su estudio, ‘Displaying and Discounting Perishables: Impact on Retail Profits and Waste’ (la colocación y los descuentos en perecederos: impacto en los beneficios y la pérdida retail, en español), concluyen que la colocación en el lineal de los productos perecederos y las promociones en los mismos en función de su fecha de caducidad puede elevar el beneficio en un 6,01% y reducir la media de desechos en un 21,24%.
Usando modelos analíticos avanzados y miles de simulaciones de escenarios retail, los investigadores pusieron el foco, en concreto, en cómo impacta la ubicación del producto, la caducidad y la profundidad del descuento en este tipo de bienes.
Según sus resultados, cuando los productos a punto de caducar resultan más fáciles de alcanzar, por ejemplo al situarlos en la parte frontal del display, es más probable que acaben siendo adquiridos, poniendo en cuestión la práctica tradicional de colocar de la misma manera los bienes perecederos sin importar su fecha de expiración.
La investigación también muestra variaciones de los efectos de la colocación en el lineal y el mayor o menor descuento en función de la categoría.
Los artículos de deterioro lento, como los lácteos, se aprovechan más cuando los productos más antiguos se han exhibido de forma destacada y se han aplicado descuentos moderados, mientras que los productos de deterioro rápido y con mayor coste de merma, como la carne o los preparados, han rendido mejor cuando se han enfatizado los más frescos y se han usado descuentos más agresivos.
En el caso de productos de rápido deterioro y bajo coste, como el pan, el estudio ha indicado que tiene sentido vaciar las estanterías cuando llega nuevo stock.
“Los retailers no tienen que elegir entre la rentabilidad y la sostenibilidad”, ha dicho Zumbul Atan, profesor de gestión de la cadena de suministro en la Universidad Tecnológica de Eindhoven y coautor del estudio. “En muchos casos, las mismas decisiones que mejoran el beneficio también reducen drásticamente la pérdida”, ha añadido.
El análisis ha añadido que incluso las empresas que han evitado los descuentos y se han centrado en una estrategia ELP (precios bajos diarios), como Walmart, han podido reducir la pérdida y mejorar la rentabilidad ajustando la presentación del producto cuando el tráfico de clientes ha sido impredecible, algo que el estudio ha descrito como una realidad para la mayoría de tiendas.
El estudio también apunta a que el precio dinámico ha reducido la pérdida un 21% de media y aumentado el margen bruto en un 3%.
