La presión sobre la cadena de suministro limita la actividad de las empresas
Un 72% de multinacionales reconoce que las disrupciones logísticas dificultan el cumplimiento de sus objetivos de negocio.
La presión sobre las cadenas de suministro continúa condicionando la actividad de las grandes empresas a escala global, como indica que un 72% de multinacionales reconoce que las disrupciones logísticas están dificultando el cumplimiento de sus objetivos de negocio.
El dato procede del Informe Global de Riesgos de Coface, elaborado a partir de encuestas a 200 compañías de distintos sectores y regiones, que sitúa este factor como la principal barrera operativa, por delante del acceso limitado al capital, señalado por el 70% de las empresas, y de los retrasos o impagos por parte de los clientes, que afectan al 68%. Estos tres elementos inciden de forma directa en la financiación, la liquidez y el funcionamiento diario de las organizaciones.
Los datos muestran además que los problemas no actúan de forma aislada. Entre las empresas que declaran dificultades en su cadena de suministro, el 79% también encuentra obstáculos para acceder a financiación y el 75% sufre retrasos en los cobros. En aquellas menos expuestas a interrupciones logísticas, estos porcentajes se reducen de forma significativa.
El impacto de los impagos se traslada de manera directa a la tesorería. El 63% de los directivos consultados afirma que los retrasos en los pagos alteran su flujo de caja, mientras que el 55% reconoce dedicar un volumen relevante de tiempo y recursos a la gestión de facturas vencidas. Más de la mitad de las multinacionales admite, además, haber aplazado pagos a proveedores por no haber cobrado a tiempo.
El informe recoge que esta situación obliga a reducir inversiones en el 49% de los casos, incrementa los costes financieros para el 48% de las empresas y lleva al 42% a recurrir a financiación externa. Este último efecto es especialmente frecuente en sectores como transporte e infraestructuras y en regiones como Norteamérica.
Ante este escenario, las multinacionales están revisando sus prioridades financieras. Reducir costes y mejorar la eficiencia se sitúa como el principal objetivo para el 40% de las compañías, seguido del refuerzo de la disciplina en la gestión del crédito (34%) y del aumento de la cuota de mercado (32%). Mantener la estabilidad del negocio y mitigar el riesgo de impago también ganan peso en la agenda empresarial.
El informe apunta a diferencias regionales en estas prioridades. En Norteamérica destaca la importancia otorgada al refuerzo de la disciplina y la gobernanza del crédito, mientras que en Europa, Oriente Medio y África las prioridades aparecen más equilibradas. En Asia-Pacífico, la gestión del crédito tiene un peso menor en comparación con otras regiones.
