La marca de distribuidor conquista al 57% de los españoles
Si los precios bajaran, el 70% de los consumidores mantendría o incrementaría su compra de marca de distribuidor, explica el estudio de Simon-Kucher.
La marca de distribuidor deja de ser una opción vinculada únicamente al ahorro para convertirse en una elección estructural en España. El último estudio elaborado por Simon-Kucher declara que el 57% de los consumidores españoles compra marca de distribuidor de forma predominante o casi exclusiva, un porcentaje que sitúa a España por encima de la media europea.
Si los precios bajaran, el 70% de los consumidores mantendría o incrementaría su compra de marca de distribuidor o marca blanca, mientras que solo un 16% volvería mayoritariamente a las marcas de fabricante. En un escenario de precios estables, el 84% tampoco reduciría su peso en la cesta de la compra, lo que refuerza la idea de que se trata de un cambio profundo en los hábitos de consumo y no de una reacción coyuntural.
Según Javier Rubio, socio de la práctica de Consumo y Retail de Simon-Kucher, “en España, la marca de distribuidor deja de ser una alternativa puntual para convertirse en la opción por defecto en muchos hogares”. A su juicio, el fenómeno responde a una combinación de precio competitivo, calidad percibida y confianza en el distribuidor.
Por categorías, la marca de distribuidor muestra una mayor fortaleza en productos funcionales y de compra frecuente. Destaca especialmente su peso en productos del hogar, donde el 57% de los consumidores la elige de forma predominante o casi exclusiva, así como en conservas y productos secos y en desayuno y panadería.
También sobresale el caso de dulces y snacks, una categoría en la que España supera la media internacional del estudio. Frente a ello, las marcas de fabricante conservan una posición más sólida en segmentos de componente emocional o aspiracional, como las bebidas alcohólicas y los productos infantiles.
El análisis también apunta a diferencias por nivel de renta. La penetración de la marca de distribuidor alcanza el 70% en los hogares con ingresos inferiores a 1.000 euros mensuales, frente al 32% en los de más de 5.000 euros. Pese a ello, el informe subraya que España es uno de los países europeos con menor adopción de marca de distribuidor entre las rentas altas, lo que abre una oportunidad de crecimiento en propuestas de mayor valor añadido.
En esa evolución hacia una oferta más sofisticada, la gama de marca de distribuidor de calidad superior es la que presenta un comportamiento más dinámico. El 38% de los consumidores asegura comprar más productos de este segmento que a comienzos de 2025, y el 57% afirma adquirirlos de forma frecuente o exclusiva, un porcentaje claramente superior a la media internacional. Este avance refleja cómo el mercado español se orienta cada vez más hacia una lógica de valor, en la que precio y calidad percibida avanzan de forma conjunta.
