Anta Sports se convierte en accionista mayoritario de Puma

Adquiere una participación del 29,06% a un precio de 35 euros por acción. Descarta, de momento, lanzar una OPA.

Anta Sports ha alcanzado un acuerdo con Groupe Artémis, la sociedad de inversión de la familia Pinault, para adquirir una participación del 29,06% en Puma por 1.505 millones de euros en efectivo, según ha comunicado el grupo chino. 

Con esta operación, Anta pasará a ser el principal accionista de la marca deportiva alemana y ha señalado que no prevé lanzar una oferta pública de adquisición (OPA) sobre el 100% de la compañía.

La empresa ha precisado en un comunicado remitido a la Bolsa de Hong Kong que este lunes suscribió un contrato de compraventa con Artémis para comprar 43 millones de acciones ordinarias de Puma, a un precio de 35 euros por acción. El importe total de la transacción asciende a 1.505 millones de euros.

Según Anta, el precio pactado supone una prima del 62% respecto al valor de las acciones de Puma al cierre de la sesión del lunes en la Bolsa de Fráncfort. El cierre de la operación se espera para finales de 2026, sujeto a las aprobaciones regulatorias pertinentes y a las condiciones habituales en este tipo de transacciones. Anta ha indicado que financiará la compra íntegramente con recursos internos.

De cara al gobierno corporativo, Anta ha señalado que pretende buscar “una representación plena” en el consejo de supervisión de Puma “lo antes posible” tras la finalización de la transacción. Aunque ha apuntado a la posibilidad de ampliar la colaboración entre ambas compañías en el futuro, la firma china ha asegurado que “actualmente no tiene previsto” presentar una OPA sobre Puma.

El anuncio formal llega después de que a comienzos de enero se informara de que Anta Sports había presentado una oferta para comprar alrededor del 29% de Puma en manos de Artémis. De acuerdo con esa información, la propuesta se habría trasladado “hace unas semanas” y Anta tendría financiación asegurada, si bien una de las fuentes apuntaba entonces que las negociaciones se habían estancado y que Artémis esperaba un precio superior a 40 euros por acción.