El 18% de los españoles delegaría sus compras de alimentación a la IA

En esta categoría, España se sitúa por debajo de mercados como Alemania o Noruega, según el estudio de Sopra Steria.

Los consumidores españoles se muestran abiertos al uso de asistentes de inteligencia artificial en sus decisiones de compra, aunque con una condición clara: mantener siempre el control final. Así se desprende del estudio ‘From Click to Agent 2026’, publicado por Sopra Steria, compañía europea especializada en consultoría, servicios digitales y desarrollo de software.

El informe, realizado en ocho países europeos, analiza la evolución del llamado comercio agéntico, un modelo basado en asistentes de IA capaces de apoyar o automatizar decisiones de compra. En el caso de España, el estudio apunta a una adopción todavía prudente, marcada por la demanda de transparencia en los criterios de decisión, seguridad y neutralidad comercial.

“La mayoría de los españoles ha oído hablar de los asistentes de compra basados en inteligencia artificial, lo que nos coloca en línea con otros grandes mercados europeos, como el Reino Unido, aunque aún estamos por detrás de Países Bajos o Noruega”, señala Javier Lozano, director de la agencia de Retail en Sopra Steria.

Según Lozano, el estudio confirma que existe una oportunidad para mejorar la eficiencia, el ahorro y la experiencia de los consumidores, pero también subraya que el desarrollo de estas soluciones debe realizarse “con rigor” y garantizando “el control, la transparencia y la confianza” para que el mercado pueda crecer de forma sostenible.

La aceptación de estos agentes de IA es mayor en aquellas categorías percibidas como más racionales y comparables. En concreto, la mitad de los españoles estaría dispuesta a delegar sus compras tecnológicas en un agente de IA. Además, un 39% aceptaría que una máquina tomara decisiones relacionadas con ropa o contratos de suministro energético.

Sin embargo, los consumidores se muestran más reticentes cuando se trata de ámbitos considerados sensibles. Un 34% delegaría en agentes de IA decisiones sobre seguros; un 20%, sobre servicios financieros; un 18%, sobre alimentación; y solo un 9%, sobre salud. En estas categorías, España se sitúa por debajo de mercados como Alemania o Noruega.

El control del usuario emerge como una de las principales claves para la aceptación de estas herramientas. El 93% de los encuestados quiere que el agente proponga opciones, pero que la decisión final recaiga siempre en la persona. Las fórmulas de automatización completa son, por ahora, minoritarias, lo que refuerza el papel de la IA como asistente y no como sustituto del consumidor.

La confianza continúa siendo el gran reto para el desarrollo del comercio agéntico. Entre las principales preocupaciones de los españoles figuran la pérdida de control del gasto, la posible manipulación comercial y los errores en las compras. El estudio también apunta a una dimensión geopolítica. El 63% de los encuestados considera que confiar estas decisiones a agentes de IA mayoritariamente estadounidenses o chinos supone un riesgo para la soberanía digital europea, aunque solo una minoría estaría dispuesta a pagar más por un servicio con mayores garantías.

Con estos datos, Sopra Steria concluye que el comercio agéntico empieza a consolidarse en el imaginario de los consumidores españoles, pero su desarrollo dependerá de la capacidad de las empresas para construir soluciones útiles, transparentes y seguras, capaces de generar confianza sin desplazar el papel decisor del usuario.