Decathlon lleva sus e-bikes al centro de Madrid con una activación urbana

Decathlon activa en Madrid una campaña de street marketing para impulsar su propuesta de movilidad urbana.

Decathlon activa en Madrid una campaña de street marketing para impulsar su propuesta de movilidad urbana y reforzar la visibilidad de su gama de bicicletas eléctricas.

La compañía instala una e-bike congelada junto a la estación de Príncipe Pío con el objetivo de concienciar sobre el tiempo que los ciudadanos pierden cada año en atascos y presentar la bicicleta eléctrica como una alternativa más ágil, accesible y sostenible para los desplazamientos diarios.

La acción, visible los días 12 y 13 de mayo, parte de un dato especialmente relevante para la movilidad urbana: los madrileños pierden de media hasta 48 horas al año en atascos y desplazamientos, el equivalente a dos días completos dentro del coche. Para convertir esta cifra en una experiencia tangible, Decathlon ha encerrado una de sus e-bikes en un bloque de hielo que se va derritiendo durante el mismo tiempo que se pierde anualmente en congestiones de tráfico.

Una conexión entre producto y movilidad urbana

Con esta instalación, Decathlon traslada al espacio público una problemática cotidiana y la convierte en una experiencia visual de alto impacto. La bicicleta congelada funciona como metáfora del tiempo “en pausa” que provocan los atascos y busca generar conversación en torno a nuevas formas de moverse por la ciudad.

La ubicación elegida, junto a la estación de Príncipe Pío, refuerza el componente urbano de la campaña al situarse en un punto de gran tránsito de madrileños y visitantes. La acción combina impacto visual, interacción con los ciudadanos y una narrativa en tiempo real marcada por la evolución del deshielo.

Desde la compañía señalan que el objetivo no es solo lanzar un mensaje, sino construir una experiencia conectada con la realidad de las personas. En palabras de Francesca Musacchio, la acción es “el punto de partida de una conversación más amplia” amplificada a través de medios, canales propios y embajadores, con la intención de demostrar que las e-bikes ofrecen una forma “más ágil, accesible y real” de moverse por la ciudad.

Además de visibilizar el problema de la congestión urbana, Decathlon utiliza esta acción para reforzar el papel de la bicicleta eléctrica dentro de su propuesta de movilidad. La marca presenta sus e-bikes como una solución versátil para quienes buscan optimizar sus desplazamientos cotidianos, reducir tiempos y adoptar hábitos de movilidad más activos.

Según la compañía, estas bicicletas están pensadas tanto para moverse por la ciudad como para escapadas fuera del entorno urbano, con una autonomía de hasta 70 kilómetros. Este enfoque permite conectar la propuesta de producto con diferentes momentos de uso, desde los trayectos diarios hasta los planes de ocio.

La campaña también pone el foco en el tiempo que los ciudadanos dejan de dedicar a otras actividades cuando permanecen atrapados en el tráfico: hacer deporte, quedar con amigos o disfrutar de la ciudad. Así, Decathlon vincula la movilidad activa no solo con la eficiencia, sino también con una forma distinta de vivir el entorno urbano.

La iniciativa se enmarca en la estrategia de Decathlon de hacer accesibles los beneficios del deporte y de promover soluciones vinculadas a estilos de vida más activos. Con más de 100.000 colaboradores y más de 1.900 tiendas en todo el mundo, la compañía refuerza con esta activación su capacidad para conectar producto, experiencia de marca y conversación social.