Visitamos la fábrica de caldos de Grupo Gallo en Granollers (Barcelona)
Desde su planta de Granollers (Barcelona), Grupo Gallo ha impulsado una nueva vertical estratégica: el caldo natural. Con una inversión de 14 millones de euros y una capacidad de producción de 140.000 litros diarios, la compañía apuesta por democratizar esta categoría en España mediante un proceso industrial propio, la ‘Olla de Gallo’, que reproduce la receta tradicional a escala industrial.
A una hora de distancia de la estación de Sants (Barcelona), se ubica la histórica fábrica de productos frescos en Granollers de Grupo Gallo. Una planta con olor a pasta fresca que desde 2023 produce la nueva vertical de la compañía: caldo natural. La planta, que comenzó a construirse en 1968, fue inaugurada en 2004, convirtiéndose en una de las más modernas de Europa.
El Grupo Gallo se propuso democratizar el consumo de caldo natural en España con el lanzamiento de sus nuevas variedades de caldo elaboradas con ingredientes 100% naturales y un 33% de pollo. El proceso de elaboración del caldo se realiza mediante el sistema ‘Olla de Gallo’, una tecnología industrial propia y exclusiva desarrollada por el equipo interno de I+D. Este sistema permite elaborar el caldo de toda la vida a través de un proceso industrial en el que todos los ingredientes frescos son hervidos en grandes tanques de agua, con una capacidad de producción de 140.000 litros de caldo al día.
Este nuevo proyecto de fabricación supuso una inversión de 15 millones de euros. Un total de 124 empleados cuidan a diario el sistema y la producción de caldos del grupo, bajo la dirección de Montserrat Tort, directora de la planta industrial Granollers.
Proceso de elaboración
Un grupo de cuatro periodistas nos embarcamos en un viaje desde Madrid hasta la fábrica de caldos para conocer de primera mano el proceso de fabricación de caldos del fabricante español. El sol brillante nos dio la bienvenida en la estación barcelonesa de Sants y nos acompañó durante todo el viaje. El equipo de marketing y de comunicación del Grupo y de Atrevia nos recibió en la entrada de la planta con un enorme cartel en lo alto de la torre con el rótulo de ‘Gallo’.
La directora de la fábrica Montserrat Tort fue la encargada de guiarnos durante toda la visita a la planta de producción de caldos en Granollers. La primera sala es para el lavado de las verduras con pequeñas piscinas de agua fría y un sistema automático de cortado. La piscina de lavado está a cuatro grados. Después de cortar las verduras, se meten en cámaras refrigeradas durante unas 12 horas, cuenta Tort. En esta sala de refrigeración también se encuentra el pollo asado. “El cuello es la parte más delicada del pollo. En el mismo matadero, se hornea y luego se trae aquí. Da un toque de color y sabor al caldo”, dice la directora.

El olor a verduras frescas acompaña la visita, para la cual es necesario una indumentaria especial con chaleco, mascarilla, gorro y cubrezapatos.
La sala de cocina es la siguiente parada. Un espacio con grandes tanques, u ollas, para cocer el pollo y las verduras. Cajas con pollos frescos del mismo día son llevadas poco a poco a los tanques donde se limpian en un proceso que tiene una duración de cuatro horas. Para la cocción, la siguiente olla solo lleva pollo y el agua caliente, a noventa grados, que se cocinan durante dos horas para extraer el sabor y las propiedades.
En la siguiente fase, se unifican los distintos ingredientes, verduras y pollo, en grandes tanques, a través de un proceso de presión que permite unir las partículas. El material líquido se utiliza para el caldo y el sólido se utiliza para producir comida para animales. “La harina resultante del caldo de verduras y pollo se utiliza para hacer comida para mascotas”, apunta.

A continuación, los cuatro periodistas visitaron la sala de envasado y etiquetado. Todo está automatizado, con largos pasillos eléctricos que transportan los distintos paquetes de caldos hasta su destino. El producto envasado lleva la fecha de caducidad y el número de envasados que la fábrica lleva ese día. Se envían al distribuidor en cajas de seis y de tres, con presencia en los principales lineales de la gran distribución en España.
Grupo Gallo cuenta con seis variedades de caldo (natural de pollo, pollo con jamón, mariscos, verduras, cocido, escudella), además de producir la marca propia de otros distribuidores como Carrefour, AhorraMas, Consum, BonPreu, Eroski, Condis, IFA, Dia, Lidl o Auchan, según explicó la compañía durante la visita. La cadena alemana de supermercados ha sido la última en añadirse a la lista de distribuidores para los cuales Grupo Gallo fábrica caldo en Granollers.
Finalmente, la visita finalizó en la sala de calidad. Laila Martínez, responsable de este departamento nos cuenta que todos los productos tienen una cuarentena de cinco días antes de ser enviados a la distribución. Al salir de la planta, el olor a verduras y pollo acompaña el camino de vuelta, recordando que, detrás de un producto cotidiano como el caldo, hay una combinación de tecnología, inversión y trabajo industrial que busca llevar “el caldo de toda la vida” a los hogares de España.





