Heineken despedirá al 7% de su plantilla por la menor demanda de cerveza

Los recortes afectarán al área de producción y administración y parte de ellos se realizará en Europa.

Heineken prevé recortar hasta 6.000 puestos de trabajo en todo el mundo durante los próximos dos años, cerca del 7% de su plantilla, ante la caída de la demanda de cerveza y lo que define como “condiciones de mercado desafiantes”. La compañía cuenta con unos 87.000 empleados a nivel global.

El ajuste afectará tanto a funciones de producción cervecera como a posiciones administrativas, según ha indicado el grupo, que comercializa marcas como Heineken, Amstel y Tiger. Parte de los recortes se realizará en Europa y en otros mercados, y algunos se vincularán a medidas ya anunciadas que impactan en su red de suministro, la sede central y divisiones regionales.

Heineken ha señalado que el objetivo de los recortes es “acelerar la productividad a escala para desbloquear ahorros significativos”. En declaraciones a periodistas tras la presentación de los resultados anuales, el director financiero, Harold van den Broek, explicó el enfoque de la compañía: “Realmente hacemos esto para reforzar nuestras operaciones y poder invertir en crecimiento”.

El anuncio llega un mes después de la dimisión por sorpresa del consejero delegado, Dolf van den Brink, en enero, tras seis años al frente. Van den Brink, que dejará el cargo en mayo, afrontaba presiones para aumentar el crecimiento y la productividad con menos recursos, después de que inversores acusaran a la empresa de haber perdido eficiencia.

En el plano financiero, la cervecera ha rebajado sus previsiones de crecimiento del beneficio para 2026. Además, ha proyectado un avance más lento del beneficio de entre el 2% y el 6% este año, frente al crecimiento del 4% al 8% que había anticipado para 2025.

El deterioro de la demanda se refleja también en los volúmenes: Heineken registró una caída del 1,2% en el volumen total de cerveza el año pasado respecto a 2024, mientras el sector afronta un descenso de ventas, especialmente en Europa y Norteamérica.

Entre los factores citados figuran el impacto de unas finanzas domésticas más ajustadas, la reducción del consumo de alcohol por motivos de salud y recortes asociados a cambios de dieta y estilo de vida. La compañía también apunta a que algunos consumidores han moderado su consumo tras el uso de fármacos para perder peso como Mounjaro y Wegovy.