Amazon retrocede en el ‘brick-and-mortar’ con el cierre de Go y Fresh

Una parte de las tiendas de Amazon Go y Amazon Fresh pasarán a ser Whole Food. El resto cerrará.

Amazon cerrará las tiendas de sus dos principales enseñas de alimentación física, Amazon Fresh y Amazon Go, donde vende comestibles y comida preparada. Según ha explicado la compañía en el blog en el que ha comunicado la decisión, parte de los establecimientos se reconvertirán en supermercados de la marca Whole Foods, mientras que otros cesarán su actividad.

El movimiento afecta a un proyecto con el que la empresa buscaba abrirse camino en el comercio minorista tradicional. En el caso de Amazon Go, la marca ganó notoriedad por su modelo sin cajas: un sistema de cámaras seguía a cada cliente, registraba los productos que retiraba y cargaba la compra en su cuenta online de Amazon. La compañía, no obstante, reconoció dificultades para desplegar el sistema y acabó reintroduciendo cajas en algunos locales. 

En la actualidad, la cadena contaba con 14 tiendas Amazon Go, mientras que la línea Amazon Fresh sumaba otros 50 establecimientos, con un formato más similar al de un supermercado convencional.

En su comunicación, Amazon ha señalado que, pese a haber detectado “señales alentadoras” en sus tiendas físicas, todavía no ha conseguido “una experiencia de cliente verdaderamente distintiva” con un modelo económico que permita una expansión a gran escala.

El cierre y la reconversión de tiendas se enmarcan en el mayor repliegue del grupo en su intento de asentarse en el retail físico. En años anteriores, Amazon había probado otros formatos, como una cadena de librerías y otra de artículos de cocina, juguetes y electrónica, además de un proyecto de tiendas de ropa que tuvo un recorrido breve.

Este ajuste se produce mientras Walmart refuerza su apuesta por el comercio digital, apoyándose en su posición como mayor cadena de supermercados de Estados Unidos. En paralelo, Amazon mantiene su fortaleza en el canal online, aunque el desempeño de sus iniciativas físicas introduce incertidumbre sobre su estrategia de largo plazo en ese terreno.

En este contexto, Amazon ha anunciado que llevará a cabo una reducción de 16.000 efectivos de su plantilla, que ronda los 1,5 millones de personas en todo el mundo. La medida fue comunicada por Beth Galetti, vicepresidenta sénior de Experiencia de Personas y Tecnología, y se suma al recorte de 14.000 puestos anunciado en octubre, entonces centrado en la plantilla corporativa. 

Según fuentes de la multinacional citadas por Business Insider España, el anuncio no afectará a empleos en España y no está previsto ningún ERE; la compañía recuerda que, en la oleada de despidos del pasado año, pactó con los sindicatos un ajuste que afectó finalmente a 920 trabajadores en Barcelona (791) y Madrid (129), por debajo de los 1.200 previstos inicialmente.