Los grandes almacenes de Saks Global se declaran en bancarrota

Presenta en el juzgado un paquete de financiación de 1.750 millones de dólares.

La cadena de grandes almacenes de lujo Saks Global, resultado de la fusión hace un año de las compañías Saks Fifth Avenue y Neiman Marcus Group, ha registrado una solicitud de protección por bancarrota en un tribunal de Texas, por problemas de financiación. 

La compañía entra en el juzgado con un paquete de financiación por 1.750 millones de dólares, compuesto por 1.500 millones aportados por un grupo ad hoc de bonistas con deuda senior garantizada y alrededor de 240 millones de liquidez incremental procedente de prestamistas de financiación basada en activos.

El registro llega poco tiempo después de que Geoffroy van Raemdonck, ex consejero delegado de Neiman Marcus Group, asumiera el cargo de CEO de Saks Global, sustituyendo a Richard Baker, que ocupaba la presidencia ejecutiva y había relevado a Marc Metrick en el puesto de CEO semanas antes, según comunicó la empresa.

El nuevo CEO ha impulsado una reorganización del equipo, con perfiles que ya coincidieron con él en Neiman Marcus. Entre los nombramientos comunicados figuran: Darcy Penick, como president y chief commercial officer, con responsabilidades sobre tiendas, marketing, compras, digital, analítica y atención al cliente; y Lana Todorovich, como chief of global brand partnerships. Además, Brandy Richardson (que ejerció como directora financiera junto a van Raemdonck en Neiman Marcus Group) fue nombrada CFO en julio y se mantiene en el cargo en Saks Global.

En una declaración difundida por la compañía, van Raemdonck calificó el inicio del proceso como “un momento decisivo” y señaló que la prioridad será avanzar “con un foco continuado” en clientes y marcas de lujo.

La declaración en concurso de Saks Global, tan solo un año después de que Saks Fifth Avenue y Neiman Marcus Group acordaran la fusión de ambas por un montante de 2.700 millones de dólares, se produce ante los problemas de financiación ocurridos en el seno de la corporación, originados por retrasos en pagos a proveedores y en la disponibilidad de producto, impactando en las ventas y en el inventario. 

Mientras avanza la reestructuración, las tiendas y los ecommerce de las enseñas bajo el paraguas de Saks Global —Saks Fifth Avenue, Neiman Marcus, Bergdorf Goodman, Saks OFF 5TH, Last Call y Horchow— seguirán operando para los clientes, según la compañía.

En la documentación del caso, Saks Global también solicita rechazar varios contratos de arrendamiento, un movimiento que suele anticipar ajustes de perímetro y que ha llevado a analistas a considerar posibles cierres de ubicaciones en el medio plazo.