Los consumidores jóvenes españoles son los que más comida desperdician, así lo sentencia el primer “Estudio sobre Hábitos de Aprovechamiento de los alimentos en los Españoles,  realizado por AECOC (Asociación de empresas de Gran Consumo) en el seno de la campaña “La alimentación no tiene desperdicio”.

Los hogares españoles tiran actualmente 2.9 toneladas de alimentos al año, lo que convierte a España en uno de los países con mayor desperdicio de alimentos por habitante. Según el estudio de AECOC, los consumidores que más alimentos tiran a la basura son los jóvenes de entre 25 y 34 años, ya que un 20% de este segmento afirma desperdiciar “bastante” o “mucho” en su día a día.

Una variable determinante de este último dato puede ser la composición de la unidad familiar, ya que los resultados de este estudio manifiestan que los hogares unipersonales son los que más alimentos desperdician y los formados por una pareja con hijos, los que menos.

AAECOC

La planificación de la compra, el olvido de los alimentos, la caducidad o el cálculo erróneo a la hora de cocinar son factores determinantes a la hora de hablar de desperdicio de alimentos. El 70% de los españoles afirman que desechan alimentos porque se estropean en la nevera, no miden bien las cantidades al cocinarlos o no tienen tiempo para aprovecharlos.

Andalucía e Islas Canarias lideran la lista de comunidades que más alimentos desechan , y en el lado opuesto de la tabla, se encuentran la Comunidad Valenciana y Madrid.

Las frutas y vegetales, los primeros en ir a la basura

En relación a las categorías de alimentos que más se desperdician, las frutas y vegetales (78%, por deterioro y mal aspecto), el pan (59%, por seco o duro), y las comidas preparas (49%, porque sobra poca cantidad), son los que ocupan los primeros puestos.

Por su parte, las bebidas como zumos, refrescos o vino, los huevos y los snacks salados como patatas fritas o aceitunas son los que menos veces acaban en el cubo de la basura, ya que se consumen con mayor facilidad y rapidez.

Tipología de consumidores

En función a las diferentes actitudes analizadas en este primer “Estudio sobre Hábitos de Aprovechamiento de Alimentación en los Españoles”, AECOC diferencia entre cinco tipos de consumidor:

  • Los “reaprovechadores” (32%): conjunto de individuos que antes de tirar un alimento busca las mil y una formas de buscarle provecho, ya sean sobras o piezas pasadas.
  • Los “foodware generators” (21%): consumidores plenamente conscientes de que tiran demasiada comida, y aunque guardan las sobras en el frigorífico, acaban tirándolas. Altamente influenciables por promociones en el punto de venta y compras por internet.
  • Los “busca caprichos” (16%): aquellas personas que reconoce no planificar la compra y caen con recurrencia a las novedades, descuentos y promociones del punto de venta.
  • Los “eco-friendly” (16%): consumidores que tienen preferencia por los productos locales y de kilómetro 0, que además se implica con su entorno a través de acciones sociales y campañas de concienciación.
  • Los “Price-driven” (16%): responde al precio como factor decisivo para la compra, y consideran que cada día los alimentos son más caros y por eso siempre salen de casa con la comida preparada.