Gran Consumo

Del total de los 6.000 nuevos productos lanzados por la Industria de Gran Consumo, sólo el 10% es responsable de ocho de cada diez euros ingresados por todos ellos, según datos de Nielsen dados a conocer en el XXII Congreso AECOC de Eficiencia Comercial y Marketing, que se celebra en Madrid.

Hay más productos novedosos que nunca – un 32 % más en 2016 respecto al año anterior-  pero éstos no aumentaron sus ventas. Esta situación contrasta con la evolución del mercado de gran consumo en general, que creció el año pasado un 2,7%, y mantiene en lo que llevamos de año una tendencia similar (2,8% hasta marzo).

“Estamos en el mejor escenario de la última década para revalorizar los productos de gran consumo, pero el consumidor no lo pone nada fácil. Las empresas deben evolucionar, ser ágiles y flexibles. Y es que la agilidad será el valor diferencial de las compañías ganadoras”,  según Gustavo Núñez, director general de Nielsen, para quién la salud del mercado se basa en dos ejes, una  mayor confianza y alegría para consumir y también la evolución alcista de los precios, sobre todo los productos frescos. Ambos son responsables de más del 70% del crecimiento neto en ventas del mercado, pero la estrategia de los distribuidores y fabricantes debe basarse en la revalorización de las categorías, y aquí entra la innovación, que debe ser el motor del crecimiento en los próximos años.

Para Nielsen hay varias claves para hacer más eficaz todo el esfuerzo en lanzar novedades al mercado pero que a su vez resulten relevantes para los consumidores, y de ellas destaca una, construir experiencias, en base a tres ejes fundamentales: la personalización, la comodidad y el disfrute. Y de forma transversal, la tecnología. En este sentido, y entre otras medidas, se están viendo rediseños de los espacio de compra y consumo, pero esto provoca una enconada “batalla” por los metros cuadrados de las tiendas.

De la misma manera que hay una “batalla” por el espacio comercial, ésta se extiende al territorio de la cocina, donde el consumidor -influido por su estilo de vida- se pregunta si hace algo o se pide algo para cenar. En este sentido, crece la hostelería, con un 8% más de entregas y un volumen de negocio de 1.137 millones de euros anuales.

Y, al mismo tiempo, crecen categorías de los lineales del gran consumo como los platos preparados refrigerados, una de las más dinámicas, cuyas ventas aumentaron un 9,7% y mueve 1.289 millones de euros al año.