consumo colaborativo

Ahorrar o ganar dinero son los principales motivos para participar en el consumo colaborativo en alguna de sus formas. Una realidad ya para el 50 % de los consumidores consultados por  OCU para elaborar la primera encuesta de satisfacción de usuarios con esta nueva forma de consumir.

Para realizar la encuesta, OCU ha consultado a más de 2.000 personas. Los datos extraídos muestran como los consumidores españoles son ampliamente conocedores de las distintas formas de consumo colaborativo, superando el 50 % la cifra de los que dicen haber participado en estas formas de consumo alguna vez en la vida, una cifra que se eleva al 74% si se incluye entre las mismas la compra-venta o donación de objetos de segunda mano.

Por otro lado, aunque se tiende a pensar que todo el consumo colaborativo se desarrolla a través de plataformas en Internet la participación en este tipo de iniciativas a través de medios offline como conocidos, amigos o colegas es más prevalente de lo que pudiera parecer.

También destaca la de ser la forma que mejor se adapta a sus necesidades. Por su parte, los que declaran no haber probado aún ninguna forma de consumo colaborativo, la mayoría no lo ha hecho por simple desconocimiento o falta de ocasión, siendo solo un 17 % los que muestran desconfianza y un 12% los que opinan que se trata de iniciativas que o bien son complicadas o bien no garantizan lo suficiente los derechos de los consumidores.

Destaca también, junto al amplio nivel de conocimiento y participación en este tipo de consumo, el alto grado de satisfacción de los usuarios tanto con el funcionamiento y prestaciones de las plataformas elegidas, como con la experiencia en su conjunto, sobresaliendo además los sectores del transporte (70%) y el del mercado de segunda mano (68%). Sería precisamente este alto grado de satisfacción el que explicaría que más de un 69% de los entrevistados afirme que es muy probable que vuelvan a repetir la experiencia. Además es relevante que no existen diferencias significativas en la satisfacción de los usuarios con su experiencia dependiendo de la manera de hacer el contacto ya sea offline u online.

En cuanto a los problemas que se han reportado por parte de los encuestados, estos son escasos y además de poca gravedad, aunque sí que destaca el hecho que en la mayoría de los casos en los que se dio algún problema en este tipo de iniciativas de economía colaborativa, el afectado no hizo nada para reclamar, siendo pocos los que expresaron su descontento de manera privada y aún menos los que intentaron llegar a un acuerdo con la otra parte.

Este último factor, junto a la práctica inexistencia de reclamaciones formales, es lo que lleva a OCU a seguir reclamando una regulación más clara y mecanismos más eficaces de solución de conflictos, no solo con el fin de proteger mejor a los consumidores sino como forma de zanjar criticas interesadas contra un modelo que es útil y satisfactorio.