navidad_comprasLa recuperación económica parece un hecho. O al menos en lo que se traduce en la confianza del consumidor, y con ello, en el gasto. En el caso concreto de Navidad, un periodo propicio para celebrar consumiendo, los españoles han ido cambiando de hábitos en los últimos cinco años. La recuperación en el gasto es real en comida, uno de cada cuatro gasta más que en 2011. En cambio, cuatro de cada diez gastan menos en ropa y ocio fuera de casa.

Los datos los aporta el informe  internacional “el consumidor premium” de Nielsen, realizado entre el 1 y el 23 de marzo de 2016 con la participación de consumidores online de 63 países de Asia-Pacífico, Europa, América Latina, Oriente Medio, África y América del Norte.

Un gasto que mejora, pero escasamente. Se distribuye. Los hogares españoles han mejorado en capacidad de gasto pero con ciertos límites. Prácticamente la mitad de los consumidores (un 48%)  afirma  poder pagar sus facturas, hipotecas y gastos básicos y hacer realidad  algún que otro capricho. Sólo un 6% tiene una situación financiera tan saneada como para gastar a discreción y con total libertad.

En el caso de aquellos que pueden permitirse un capricho y sus finanzas están mejor, lo cierto es que la mitad de ellos afirma que puede acceder hoy a mejores dispositivos tecnológicos, como móviles o tabletas, que hace cinco años no estaban a su alcance.

A su vez, un 42% manifiesta que puede acceder ahora a una mayor oferta de productos, sin el condicionante del precio. Incluso, uno de cada cuatro ya puede llevarse a casa productos premium que allá por 2011 estaban fuera de sus posibilidades, por lo que será más fácil esta Navidad ver alimentos gourmet en las mesas de los hogares españoles.

 

nielsen

Según Gustavo Núñez, director general de Nielsen España y Portugal, “los españoles afrontan esta Navidad con una situación financiera un poco más saneada. Prácticamente dos de cada tres tienen sus cuentas igual o mejor que hace cinco años, y esto permite darse ciertas alegrías. En alimentación ya nos sentimos mucho más liberados para comprar y la recuperación es un hecho, pero ahora hace falta trasladar esa alegría al ocio fuera de casa, y que no nos soltemos sólo en Navidad”.